El gran obnubilador y las infimidades (2015)

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Ilustración del librillo*

”(..) un disco que amplifica todos los registros anteriores, donde llega a momentos de profunda espesura musical (presten atención a “La techumbre oxidada”, “Danza del extravío”, “La pérdida del punto fijo”, etc.), donde su exponencial creatividad y experimentación llevan a mezclar estilos para terminar creando algo nuevo y descontracturado y fuera de forma, en una osadía musical difícil de clasificar. Allí, en su universo sonoro extravagante, la bossa nova se confunde con acordes crimsonianos, el rock con la música contemporánea, el noise corretea al lado del metal o del rock puro, disonancias entre fraseos cuasi orientales (“Agosto”), y todo con una versatilidad sorprendente, aunque está muy claro en que parámetros se quiere mover, y Vicente lo hace como pez en el agua. Y es que existen muchos grupos con estilos muy definidos, tanto, que a veces acaban poniéndose un corsé, aun siendo muy buenos en lo suyo. (…)

El disco es un viaje atemporal por retazos de ritmos, sin centrarse en ninguno y con con amplio espectro. Se presentan sonidos que podrían derivar en un rythm’n blues, o que acarician el ambient, de saltar a la música clásica, de ribetear con el folclore (en “Apatía”, por ejemplo), o donde aparecen hasta pinceladas beat, de bordear el blues rock y, faltaría más, poner en práctica mucho noise experimental para amalgamar todo y que resulte un elemento coherente, un viaje que evoca a los negros abismos del alma humana, música oscura y exploradora, donde no faltan ni Fripp, ni Hendrix ni Leo Brouwer, no faltan los Sleepytime Gorilla Museum (el grupo preferido de Vicente), ni Magma, ni Vinícius de Moraes ni Heitor Villa-Lobos.

Es para destacar que la música de 3er Tipo utiliza poco de la mayoría de los elementos de la estructura musical como armonía y ritmo, o al menos, la utiliza de manera casi randomizada entre distintas secciones dentro de prácticas musicales más convencionales pero profundamente eclécticas, y esboza un abandono de cualquier estructura ampliamente conocida, por ello siempre relacioné más su estilo con el “noise”, o sea, el uso expresivo del ruido dentro de un contexto musical.
Sea como sea, lo que vale aquí no es solamente la valentía musical de atreverse a tanto y con tal vastedad de horizontes, sino también en la amplitud del concepto imaginativo. Pero antes de entrar en ese tema, traigo un comentario sobre el concepto artístico de este disco que realmente lo pinta de pies a cabeza y resume en sus palabras toda la amplitud del trabajo expuesto en el disco:

‘’El gran obnubilador y las infimidades’’

Pocas veces en estos días tenemos la suerte de encontrar algo que remueva nuestra consciencia y que nos obligue a reflexionar sobre lo forzoso que resulta el estar aquí y ahora, en este presente aborrecible y gris, alejados de lo esencial, obnubilados. Es por eso que a quienes pretendemos dedicarnos al arte y vemos en él parte fundamental de nuestra vida nos produce inmensa satisfacción toparnos con creaciones honestas, sensibles, profundas, inteligentes y libres, alejadas de cualquiera de las limitaciones tan propias del mundo actual y que nos sacan del tedio. El más reciente trabajo de 3er tipo (Vicente Moreno) lo logra y es, sin lugar a dudas, el paso más grande (hasta ahora) en la continua evolución del joven músico, dotado de un gran talento y una creatividad deslumbrante y, me atrevo a decir, esperanzadora.
El gran obnubilador y las infimidades es un álbum donde la complejidad compositiva (armónica, rítmica, melódica, tímbrica, conceptual, etc.) se mezcla en perfecta comunión con una gran economía de efectivos instrumentales y técnicos, con la sencillez del formato y de la producción, aun así sumamente prolija. En esta obra, muy completa y bien lograda tanto en forma como en fondo, Vicente pone al descubierto toda su sensibilidad y también su profundo descontento con la forma de vida alienada, mecanizada, disgregada que se nos impone. La furiosa crítica, el horror y la impotencia conviven con la introspección, la calma, el misterio, la espiritualidad y el amor.

Es importante destacar el espíritu de búsqueda, una constante en la obra de 3er tipo. El repertorio de influencias culturales de Vicente es enorme. Solo en el terreno musical podemos citar a grupos y músicos como Magma, Gentle Giant, King Crimson, Yes, Pink Floyd, Frank Zappa, Luís Alberto Spinetta, John Coltrane y muchos otros, además de ciertos ritmos propios de la música latinoamericana, armonías de jazz y por supuesto la influencia de la música académica, en especial de compositores de vanguardia como Erik Satie y Aleksandr Scriabin. También se pueden observar influencias de otras áreas, como la literatura, las artes visuales y el cine (en especial del director ruso Andrei Tarkovski). Sin embargo, el mérito de Moreno yace en su capacidad de sintetizar sus múltiples influencias y crear un lenguaje sumamente personal, difícilmente clasificable y al que solo se le puede atribuir la ambigua etiqueta de “experimental”, a falta de una mejor palabra que defina ese terreno fértil para la total libertad del músico.

Me gustaría también detenerme en la parte conceptual, y es que es evidente la dicotomía presente en el disco entre los temas referentes al gran obnubilador, que representa el horror, la alienación, el quedarse aquí (Danza de los tecnócratas y sus humanos agazapados, La piel decolorada del amor del metal, Nectario, Uróboros del fango infecto) y las infimidades, que simbolizan nuestra parte más íntima y que se nos obliga a enterrar (Largas caminatas, Miel, Enredadera, Misterio de los amantes enlazados). Para lograr esta dualidad, Moreno utiliza algunos motivos recurrentes que le dan coherencia y cohesión al álbum, además de una naturaleza cíclica que le aporta una dirección muy clara. Por supuesto ayudan también los elocuentes títulos de las canciones, que junto con la música tienen la facultad de crear imágenes y sensaciones para el oyente atento. El concepto del uróboro presente en la obra es tratado por Vicente como “un eterno retorno, pero desprovisto de metafísica, uno terreno y gris, el de intentar escaparse de esta forma de mundo y que se vuelva siempre a él”. Sin embargo, es posible advertir un dejo de esperanza, en que es posible vivir de otra forma, de que existe una luz a pesar de las tinieblas y que podemos aferrarnos a lo eterno.

Sintiendo que ya he dicho demasiado, invito a quien se atreva a sumergirse en el universo creativo de 3er Tipo a que escuche con atención y prepare su mente para una obra desprovista de convencionalidades, que espero de todo corazón que sacuda su consciencia y que le haga recordar que el arte es un motor de cambio y que ese cambio está en nuestras manos.

 

                                                                                       Nicolás Gómez Amín

Lo bueno es que todo ello encaja en su propuesta, y el resultado es excelente. Vicente suena, él solito, enorme, haciendo crecer la intensidad. Esta especie de noise acústico, o semi acústico, o acústico semi eléctrico… bueno, no importa, lo que vale es que 3er Tipo hace de una guitarra acústica y una guitarra eléctrica casi, casi, su único arsenal para su delirante viaje de exploración de sonoridades, tal como un elegante Quijote que usa su viola como arma contra esos molinos de viento que no son más irreales que su sonido mismo.

Es importante destacar que la vanguardia es una expresión muy verdadera de la persona que la cultiva. Y digo ésto porque este es un desarrollo principalmente desde la base de los individual, íntimo, personal, particular del artista. La combinación de sonidos populares, ancestrales y vanguardistas es una de las principales características en la producción de este músico. Música de incertidubre, de rebeldía, de resistencia, de creatividad y de instrospección, ideas arriesgadas e inusuales, minimalistas, melancólicas. Una caja de resonancia de sonidos experimentales, íntimos y profundos.

Los invito a conocer un excelente disco, su música es de suma calidad. No es para cualquiera, es arriesgada y áspera, cambiante y sinuosa, pero con cada nueva obra, la calidad de sus discos se hace notoria. Así, pues, les dejo un viaje a los insondables mundos de la creatividad sin fronteras, de las sensaciones personales, de la intimidad de un artista y de la calidad sin barreras.”

-Moebius (Germán), CabezaDeMoog


Puedes descargar este disco de manera gratuita desde este mismo sitio en la sección Descargas

*Ilustración por Magdalena Andrade

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